¿Hablas con tu perro?

Seguramente que sí y muchas veces sabes que te entiende. Entiende que le estás preparando la comida, aunque en este caso ni siquiera tienes que decírselo. Él o ella están a tu lado esperando que le llenes su cuenco. También entiendes, cuando te está comunicando que se te pasó la hora del paseo que tanto ama.

Solo le falta hablar. ¿Lo has pensado muchas veces?

Cuando dejas de entender porqué se rasca, porqué se vuelve agresivo o porqué muestra otros malestares, estas conversaciones se vuelven unilaterales. Tu perro está intentando comunicarte algo transcendental con todos sus recursos, dándose cuenta, que tú no le entiendes. Aunque, en tu fuero interior, sientes que debe haber algo más, algo que existe y que aún no conoces.

En la gran mayoría de los casos, la gente me consulta, cuando se le diagnostica al animal una enfermedad crónica o incurable, cuando el veterinario no les da grandes esperanzas de mejora, cuando ya lo han probado todo. ¡Como si yo hiciera milagros!

Según Albert Einstein, milagros son hechos científicamente inexplicados, pero son hechos, en consecuencia, se trata de algo que existe.

Los científicos de física cuántica han hecho grandes avances con teorías, experimentos y comprobaciones para explicar por qué muchas cosas funcionan distinto a lo que hemos aprendido hasta ahora. En primer lugar han descartado las teorías de Newton y Descartes, que se basan en contemplar la materia separada de las creencias.  En las investigaciones vanguardistas, se está llegando a la conclusión de que cuerpo, mente y alma son inseparables, con el fin de poder comprender mejor el funcionamiento del ser humano, de los animales, las plantas, los planetas y el Universo.

Todo en este Universo vibra (véase: Gregg Braden), está en continuo movimiento y todo ser sensible, los humanos, los animales, incluido las plantas vibran, emiten y reciben ondas de información continuamente.

Si los pensamientos y sentimientos no están bien sintonizadas con nuestras actuaciones, tampoco lo estarán con las del Campo Punto Cero (véase: Lynne Mc Taggert, El Campo). Si las vibraciones están en desarmonía, no nos sentimos bien. Podemos comprenderlo muy fácilmente con el siguiente ejemplo: Estás conduciendo tu coche y tienes tu emisora favorita puesta, pero emprendes un viaje y a cierta distancia de tu lugar habitual, entras en una zona de poca cobertura y la emisión empieza tener interferencias. Oyes las voces o la música entrecortada, ruidos desagradables etc. Al principio te incomoda, después de algunos segundos te molesta, al cabo de unos minutos ya no aguantas más. Imagínate ahora, que justo en este lugar tienes que parar el coche y no puedes apagar la radio, escuchando sin parar estos desagradables sonidos de interferencias. Expuesto a estos sonidos inarmónicos durante largo tiempo, enfermarás, ¿no lo crees?

Imagínate ahora, que estés expuesto a interferencias discordantes, solo que ni las oyes, ni las ves, ni las registras, ni sabes que existen. No te das cuenta, ni estás consciente de ellos. Tu perro a cambio, los siente, las capta y quiere comunicarte que no vibras bien.

Tu querido compañero se comunica contigo a través de estas vibraciones. Aunque no te oiga todavía, tu perro “siente” que estás llegando a casa y se dirige hacia la puerta para saludarte. También reconoce tu coche por su particular vibración. De la misma manera, los animales captan todas tus vibraciones y “entienden” lo que te está pasando realmente, perciben que no estás en coherencia contigo mism@ y están intentando expresar, lo que sucede en tu interior sin poder utilizar el mismo idioma que tú.

¿Te parece interesante aprender su lenguaje?

1 comentario en “¿Hablas con tu perro?”

  1. Gisela, el otro día había mucha lluvia , un perrito se acero a mi ventana a ladrar , podía entrar a cubrirse de la lluvia pero noté que no quería eso. De inmediato entendí que quería que llamara a su dueña , y espero pacientemente a que llegaran a recogerlo. Me quede maravillada ,literalmente sentí que nos comunicamos. Los animales nos regalan bellas experiencias .

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